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Caso de cliente

Cómo Partenza mantuvo sus libros limpios desde el primer día

Llevo los libros de Partenza, un negocio de traducción de una sola persona, para que su fundador dedique sus horas a los clientes y a las traducciones en lugar de a la contabilidad. Me buscó antes de que cerrara su primer mes, así que los libros estuvieron limpios desde el primer día y se han mantenido al día desde entonces.

Partenza

Partenza traduce documentos vitales de EE. UU. (actas de nacimiento, matrimonio y defunción) al italiano y les da el formato exacto que exige el consulado italiano que los recibirá. Sus clientes buscan la ciudadanía italiana por descendencia, donde un solo documento rechazado puede retrasar todo el trámite por meses. La precisión es todo el producto.

Sector
Traducción de documentos
Enfoque
Ciudadanía italiana por descendencia
Ubicación
Estados Unidos
Equipo
Fundador en solitario
Cliente desde
El primer mes
Servicios
Configuración + libros mensuales
Visitar Partenza ↗

El reto

Partenza la opera una sola persona, su fundador, Rafael Cecilio, y cada hora que dedica es una decisión. El tiempo en una hoja de cálculo es tiempo que no dedica a los documentos de un cliente, y la traducción no se hace más rápido por apurarla. Para la mayoría de los dueños nuevos, los libros son lo primero que se atrasa: los recibos se acumulan, el saldo del banco y los registros dejan de coincidir, y para cuando llegan los impuestos ya es un proyecto de limpieza. Rafael no quería empezar ahí. Quería sus números en manos de otra persona desde la primera transacción, para nunca tener que elegir entre atender a un cliente y ordenar sus propios libros.

Lo que hice

Configuré sus libros antes de que cerrara el primer mes: las cuentas correctas, conectadas a su banco, organizadas para que cada dólar tenga su lugar. A partir de ahí asumí el trabajo mensual: hacer coincidir cada cuenta con el banco, ordenar ingresos y gastos, y dejar todo listo para la temporada de impuestos. Rafael no envía nada, no persigue nada y no guarda nada en un cajón para resolver después. Él ve números claros; yo me encargo de lo que hay detrás.

El resultado

Cada mes, los libros quedan cerrados y al día. Rafael no les dedica tiempo, lo que significa más tiempo para los documentos que sus clientes esperan. Y cuando necesita decidir si puede aceptar más trabajo, cuánto costó un mes flojo, si el negocio puede asumir un nuevo gasto — los números ya están ahí, exactos y al día. Sin carreras, sin adivinar, sin sorpresas a fin de año.

Prefiero dedicar mi tiempo a los clientes que a las hojas de cálculo. Con Cecilio Books a cargo de los libros, siempre tengo números claros cuando necesito tomar una decisión.
Rafael CecilioFundador, Partenza

Publicado el